Agosto

Otro agosto que anuncia el paso de un verano más,

un verano que me enseña cómo con un gesto toda la historia cambia y grandes imperios se desmoronan.

Los años pesan, se clavan como espadas, y tú no estás aquí para decirme que mañana sople con fuerza las velas.

Nadie me entenderá si mañana nombro títulos de obras como Sumidos 25, que son tus no asumidos 26.

El tiempo lo cambia todo. Es irremediable luchar contra él.

Ahora nadie puede explicarnos qué pasó, porque solo nosotros lo sabemos, aunque todavía no lo entendamos.

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La vida no es justa

La primera lección que deberían enseñarnos en la escuela es que la vida no es justa.

Ser humano implica equivocarse, pero sobre todo saber rectificar. Hoy ya no me avergüenzo al decir que tengo miedo, porque a veces soy frágil. Es por eso que me esfuerzo en alcanzar al tiempo y tomarle por sorpresa un arcón de segundas oportunidades, sabiendo que la única oportunidad que puede darme el tiempo es el aprendizaje y la madurez para no caer en los mismos errores. Sin embargo, otras veces soy fuerte y luchadora y, así, acepto las dolencias de la vida, tanto aquellas que son consecuencia de mis actos como otras que llegan sin llamar a la puerta.

Algo tan simple como una canción o un poema me devuelven la esperanza y se esboza en este rostro desgastado una leve sonrisa porque recuerdo que aunque la tormenta trae lluvia, ésta siempre desemboca en el océano.

La vida empieza ahora

Apretemos fuerte los ojos

y pidamos un deseo.

Yo seré una persona más libre, más valiente y generosa.

Tú, simplemente, no formarás ya parte de mi vida y no le hablaré a nadie de ti, de tu olor a tabaco y limón, de tus lluvias y apagones.

No habrá más etcéteras desgastados.

Sabré vivir otra vida sin ti y ni siquiera sabré qué he perdido o ganado, porque serás solo un desconocido que camina por la calle fumando.

El dolor se esfumará tan rápido como un cometa que se aleja sin rumbo.

Lo cotidiano será el argumento de mi vida, sin huracanes, sin amaneceres. Pero no lo echaré de menos, nunca lo habré vivido.

Apretemos fuerte los ojos

y pidamos un deseo.

La vida empieza ahora.

Volveremos a ser niños y en la infancia estará nuestra patria.

Nacimos para querernos, pero no para estar juntos.

La vida empieza ahora.