Comerse el mundo

Llevaba demasiado tiempo rumbo a la deriva, pero por fin había encontrado algo que le devolvía la música a su vida. Las dudas se iban disipando y la confianza en sí misma ya no estaba tirada en un rincón polvoriento. Decidió despertarse y sonreír, dejar de buscar el amor en cualquier esquina. Hoy iba a ser feliz, iba a ser positiva e iba a comerse el mundo. Hoy iba a ser primavera.

Anuncios

Querer hacer cada cosa a mi medida

Es mi defecto este querer controlar la vida,

estudiar el diccionario para que desaparezcan las palabras desconocidas,

necesitar saber cuántos minutos pasarán hasta que vuelva a verte,

obsesionarme con qué tiempo hará mañana,

querer hacer cada cosa a mi medida.

 

Es un error este querer controlar la vida

porque no es más que una lucha constante,

una lucha que sé perdida.

 

Pero, ¿acaso puedo controlar la vida si no puedo controlar esta obsesión que me empuja a preguntarme el porqué de cada nota, de cada sílaba? ¿De qué me sirve entonces responder con suspiros a los días?

 

Es fácil la teoría, no tanto la práctica.

No es fácil cambiar y dejar de preocuparme por la lluvia que moja tus labios,

por preguntarme qué significarán tus silencios,

por necesitar saber cómo se formó el universo,

quién inventó tu nombre y el mío,

por los segundos que me abandonan,

por los castillos de arena,

por las copas de cristal,

por las motas de polvo,

por este poema,

por las letras,

por estos puntos suspensivos…

 

Es mi defecto este querer controlar la vida,

querer hacer cada cosa a mi medida

Historia de (des)amor

Ella no esperaba nada cuando él llegó.

Él llevaba esperando toda la vida.

 

Compartieron frías tardes de domingo, sesiones de cine y algún que otro café.

 

Todo era perfectamente sencillo.

……………………………………..

 

Ella temía que no fuera real.

Él no comprendía sus miedos.

 

La Tierra siguió rotando y algunas estrellas del universo se apagaron.

 

Todo era tremendamente confuso.

………………………………………

 

Ella siguió su camino.

Él la miró mientras se alejaba.

 

Las palabras fueron perdiendo significado.

 

Todo era demasiado complejo.

…………………………………….

 

Una casualidad buscada hizo que sus miradas se cruzaran y no pudieran evitar preguntarse qué ocurrió.

 

Ella sonreía recordando algunos momentos.

Él le reprochó no haber sonreído más a menudo.

Ella no comprendió la brusquedad de sus palabras.

 

Todo parecía paradójicamente irreal.

……………………………………………

 Mientras se separaban en direcciones opuestas, ambos se preguntaron en qué rincón habían podido perder tanto amor.

Todo era, ahora, nada.